Soy avalista... ¿qué riesgos estoy asumiendo?

Los bancos, antes de concedernos una hipoteca o un préstamo, tratan de asegurarse de que les devolveremos el dinero. Una de las medidas más habituales es incluir a avalistas en la operación, esto es, personas que asumen la obligación de pagar una deuda de otra –el deudor principal o avalado– si esta última no lo hace.

Pero, ¿qué riesgo supone ser avalista?. Y, ¿qué derechos tiene el avalista en el caso de que vengan mal dadas?

Para empezar debes saber que, si eres avalista el banco puede ir contra todos tus bienes e ingresos. El riesgo de que te toque pagar depende, en primer lugar, de la solvencia de tu avalado, aunque también de las características del aval prestado. Por ello es fundamental que prestes atención a lo que dice el contrato correspondiente, y en especial, a:

  • Las facultades del beneficiario del aval (el banco): si el aval es solidario o a primer requerimiento, el avalista asume más riesgo porque el banco tiene derecho a exigirle el cumplimiento de la obligación como si fuera el deudor principal. Si no es solidario o a primer requerimiento, y no se pacta otra cosa, el banco deberá reclamar primero a la persona que avalaste.

  • La duración del aval: es importante que tengas muy en cuenta que el aval seguirá vivo mientras dure la obligación garantizada, algo que en el caso de una hipoteca, por ejemplo, puede durar muchos años.

  • La obligación garantizada: consiste en la devolución de una cantidad de dinero que debes conocer; debes ser consciente de que los importes avalados pueden ser importantes y poner en riesgo tus finanzas personales.

En todo caso, si el avalista acabara asumiendo la deuda, tendría derecho a exigir a su avalado todo lo pagado, con intereses y gastos.

Además, las entidades tienen determinadas obligaciones respecto a los avalistas. Si decides avalar, recuerda:

  • Deben facilitarte la información precontractual del préstamo o hipoteca correspondiente.

  • Deben ofrecerte las explicaciones adecuadas sobre los riesgos que asumes.

  • Si te llegaran a exigir el pago de la deuda, deben informarte con el mismo detalle que a tu propio avalado.

Finalmente, es importante recordar que los avalistas de hipotecas que se hallen en determinadas condiciones de exclusión social y económica pueden solicitar ayudas para aliviar el cumplimiento de sus obligaciones, de conformidad con el Real Decreto-ley 6/2012Abre en ventana nueva.

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