¿Préstamo o crédito?

Estás decidido: vas a comprar el bien que tanto necesitas (o deseas). Pero te faltan unos euros para pagarlo al contado y tienes que financiarlo, por lo que te planteas pedir un préstamo. ¿O un crédito? Realmente… ¿sabes en qué se diferencia el uno del otro?

Aunque todo el mundo piensa que es lo mismo, no es así. Y aquí te resumimos las diferencias principales entre préstamo y crédito:

  1. Cómo dispones del capital: en el caso del préstamo, se dispone de dicho capital de una sola vez y, normalmente, mediante un ingreso en cuenta.
    Por el contrario, en el crédito, tu banco pone a tu disposición una cantidad de dinero hasta un límite, que puedes gastar según lo vas necesitando. Además, normalmente, no se hace uso del crédito únicamente mediante ingreso en tu cuenta, sino también a través de otros medios, como la tarjeta
  2. Cálculo de intereses: se pagan, en ambos casos, en función del capital dispuesto. Es decir, en el préstamo, por el importe total del mismo, y en el crédito, según vayas usándolo. No obstante, en el caso del crédito, puede pactarse el cobro de una comisión por el importe no dispuesto. 
  3. Cómo devuelves el capital: en el préstamo, el capital dispuesto es fijo, por lo que es habitual que se pacte su devolución en cuotas regulares, teniendo en cuenta un plazo ya conocido. Por ello, al firmarlo, normalmente se te suministra una tabla de amortización, en la que se reflejan todos y cada uno de los pagos que vayas a afrontar, así como su desglose.
    En el caso del crédito, esto no ocurre, al ser el importe a devolver variable. No obstante, en el contrato de crédito deberán indicarte con claridad las condiciones para devolver el capital. Además tienes derecho a recibir, en cada liquidación de intereses o comisiones, un extracto explicativo de los cálculos efectuados. 
  4. Plazo: Como hemos mencionado, el préstamo tiene un plazo fijo determinado. El crédito también debe contemplar un plazo inicial, si bien es habitual que prevea renovaciones o prórrogas según las disposiciones que realices. 

Vistas las diferencias, ya puedes ver qué producto encaja mejor con tu situación.

En todo caso, debes saber que tu banco está obligado a explicarte adecuadamente los productos y servicios que ofrece, por lo que no dudes en consultar antes de tomar una decisión. En este caso, es especialmente importante que, antes de decantarte por una opción u otra, te quede claro cómo se calculan las cuotas, la existencia de otros posibles costes o penalizaciones, así como las consecuencias que tendrías que asumir ante un posible incumplimiento por tu parte.

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