Póliza de crédito
Es una modalidad de crédito típica de empresas, en la que se pone a su disposición una línea de crédito de duración normalmente anual y renovable.
Esta forma de financiación, de gran flexibilidad, permite a la empresa disponer en cada momento de la cantidad que necesite, siempre dentro del límite pactado. Funciona como una cuenta corriente, con la salvedad de que su saldo será habitualmente deudor, a causa de las disposiciones efectuadas.
Se pagan intereses sobre las cantidades dispuestas.
El importe dispuesto se amortiza a vencimiento, salvo que la póliza se renueve.
Se podrán realizar amortizaciones anticipadas, lo que hará aumentar el límite disponible.
Se suele pactar la renovación tácita del plazo y condiciones generales de la póliza, que tendrán efecto inmediato. Las condiciones particulares aplicables (tipo de interés, comisiones o gastos) deberán negociarse en cada renovación.
Si la renovación no está contemplada en el contrato, la empresa podrá solicitarla pero tendrá que negociar las nuevas condiciones y la entidad podrá admitir o denegar la renovación o modificaciones solicitadas.