Cajeros

Nos permiten realizar ciertas operaciones de forma automática mediante el uso de una tarjeta o de una libreta de ahorros.

Para poder operar en un cajero, es necesario tener una tarjeta de crédito o débito (o, para ciertas operaciones, de una libreta de ahorro), así como un número identificativo secreto, llamado PIN.

Los cajeros son muy populares por su facilidad de uso, por su funcionamiento 24 horas al día y por su accesibilidad, puesto que están disponibles, además de en oficinas bancarias, en centros comerciales, empresas, aeropuertos, etc.

En el cajero automático de tu banco puedes realizar, entre otras, las siguientes operaciones:

  • Sacar dinero.
  • Ingresar dinero o cheques.
  • Consultar los saldos y los movimientos de tus cuentas.
  • Pagar recibos.
  • Realizar transferencias.
  • Recargar el teléfono móvil.
  • Comprar entradas para espectáculos.

Debes tener en cuenta que el uso de los cajeros puede estar sujeto al pago de comisiones bancarias que varían dependiendo de si la entidad propietaria del cajero es tu banco (es decir, el que emite la tarjeta) u otro banco.

Cuando vamos a sacar dinero de un cajero, el banco tiene que informar de si va a cobrar comisión o no y dar la posibilidad de desistir de la operación.

Para saber más sobre comisiones en cajeros, consulta nuestra Memoria  (78 KB)

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