Panorama 2026: Riesgos actuales para las personas consumidoras de servicios financieros

07/04/2026

El informe “Consumer Finance Risk Monitor 2026Abre en ventana nueva” de la OCDE ofrece una visión de conjunto sobre los riesgos relacionados con los productos financieros para el público en general. Este informe señala que la digitalización, la aparición de productos cada vez más sofisticados y la inestabilidad económica hacen que las personas consumidoras tengan que estar atentas a sus finanzas.

Las estafas y fraudes financieros se sitúan como el problema más relevante según la mayoría de los países encuestados, ya que en 69% de estos países las estafas aumentaron entre 2024 y 2025. Los más frecuentes son el phishing, vishing y smishingAbre en ventana nueva, utilizados para el robo de datos personales, así como la suplantación de entidades financieras. Se advierte del uso de la inteligencia artificial para que estos fraudes sean cada vez más difíciles de detectar.

Muchas personas necesitan pedir préstamos o usar tarjetas de crédito para cubrir sus gastos diarios. Esto puede ser útil, pero puede tener como consecuencia endeudarse más de la cuenta. Productos como “Compra ahora, paga después” pueden dificultar darse cuenta del costo real de lo que se pide prestado. Las quejas más comunes tienen que ver con las comisiones, la falta de información y los métodos de recobro de cuotas impagadas.

Las autoridades supervisoras también han detectado prácticas inadecuadas como el mal asesoramiento, la ausencia de una adecuada evaluación de idoneidad (la capacidad del cliente para contratar o para devolver un préstamo) y la venta de productos no adecuados al cliente.

La mayoría de los países han informado como riesgo la falta de una suficiente educación financiera. Esto significa que a veces no se entiende del todo cómo funcionan los productos o servicios que contratan. Además, si la capacidad para usar herramientas digitales es baja, resulta todavía más difícil enfrentar la complejidad de los nuevos productos financieros.

Ello significa que los activos digitales, como las criptomonedas, conllevan potenciales riesgos para un público no experto, y así lo advierte casi el 80% de los países participante. Además, el 70% de los países han declarado un aumento en el número reclamaciones de personas consumidoras en los últimos años.

La OCDE sugiere varias acciones para aumentar la protección del público. Entre ellas están fortalecer las leyes, mejorar la vigilancia del mercado y dar más poder a la ciudadanía a través de la educación financiera y el acceso a herramientas digitales. También recomienda actualizar las normas para adaptarlas a los nuevos productos y tecnologías, y medir si las políticas realmente mejoran el bienestar financiero de la sociedad.

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