Proyecto de nueva regulación de los créditos al consumo
25/02/2026
Cada vez más personas acuden a la financiación a la hora de adquirir un bien de consumo o un servicio. Pedir un crédito se ha convertido en una solución habitual para algunos ciudadanos y ya no se financian únicamente grandes compras o proyectos (coches, reformas, viajes…), sino que la demanda de crédito es habitual para financiar las compras del día a día e incluso las necesidades básicas de la ciudadanía. Esto hace necesaria una actualización de la norma que lo regula para reforzar la protección de los consumidores financieros, garantizar la transparencia y prevenir el sobreendeudamiento.
Seguramente hayas leído o escuchado noticias relacionadas con la forma en que podrás financiar la compra de bienes y servicios, pero estos cambios todavía no se han hecho realidad. Te lo explicamos.
Recientemente se ha publicado un anteproyecto de ley de contratos de crédito al consumoAbre en ventana nueva para transponer dos directivas de la Unión Europa. Este anteproyecto no es definitivo ya que debe pasar por distintas fases hasta su aprobación y entrada en vigor.
En cualquier caso, el anteproyecto trae novedades relevantes. De aprobarse, implicaría, entre otros, los siguientes cambios:
- Se establecerán límites a los tipos de interés y al coste de los créditos.
- Estos límites afectarán a todos los productos de financiación, crédito al consumo, microcréditos, las tarjetas revolving y préstamos rápidos que se conceden a través de las plataformas digitales.
- Se crearán nuevas entidades prestamistas, los “Establecimientos Financieros de Crédito de Actividad Limitada" y los “Prestamistas de alto coste”.
- La mayor parte de los prestamistas estarán autorizados y supervisados por el Banco de España.
- Al igual que en el crédito inmobiliario, en general, se prohibirán las ventas vinculadas.
El anteproyecto refuerza algunas de las obligaciones ya existentes, como las relativas a la comprobación de la solvencia del cliente antes de conceder el crédito o a la entrega de información previa. Además, se promueve la educación financiera y se fomenta la mediación y el arbitraje como vías de resolución de conflictos.
En definitiva, se pretende aumentar la protección al cliente, evitando el sobreendeudamiento e introduciendo restricciones a los microcréditos o los préstamos rápidos en plataformas digitales, productos actualmente con un coste muy elevado.
Recuerda: Aunque el plazo para trasponer la directiva finalizó el 20 de noviembre de 2025, la aplicación de esta norma está prevista para el 20 de noviembre de 2026.