CIR y registros de morosos

05/12/2022

Cuando pedimos un préstamo a una entidad financiera, ésta tiene la obligación de comprobar nuestra solvencia y asegurarse de si nuestro nivel de endeudamiento (nuestros riesgos) nos permite o no endeudarnos más. Para ello, las entidades consultan tanto la información contenida en la CIR como la recogida en los que se conocen como «ficheros de morosos (que son ficheros privados de solvencia patrimonial y crédito).

La CIR es un servicio público gestionado por el Banco de España y recoge todos los préstamos y operaciones de riesgo que las entidades financieras mantienen, en cada momento, con sus clientes, con independencia de que estén al corriente de pago o en mora. Las entidades financieras están obligadas a declarar al Banco de España los riesgos de crédito que han contraído con sus clientes. El Banco de España utiliza esa información en el marco de la supervisión bancaria para valorar los niveles de riesgo asumido por las entidades. Del mismo modo, las entidades que están obligadas a declarar a la CIR acceden a esa información antes de conceder un crédito para conocer la situación del cliente y gestionar mejor los riesgos que contraen con él.

Por su parte, los ficheros de morosos son bases de datos creadas por empresas privadas que se dedican a prestar servicios de información crediticia a terceros. En estos ficheros se registran datos sobre el incumplimiento de obligaciones de pago por parte de personas físicas y jurídicas. Es decir, sólo recogen deudas impagadas que pueden ser de cualquier tipo, desde las cuotas de la hipoteca o de la tarjeta de crédito hasta la factura del teléfono o el recibo de la luz.

En ocasiones, las entidades nos deniegan peticiones de financiación alegando que aparecemos en un registro de morosos y en muchas ocasiones confundimos estos registros con la CIR. Sin embargo, la CIR y los ficheros privados de morosos tienen distinta naturaleza, aunque, a veces, se usen con el mismo propósito.

Considerar a la CIR como un fichero de morosos induce a error. No todas las operaciones que aparecen en la CIR están en situación de impago y hay determinadas operaciones que deben dejar de declararse a los ficheros de morosos (por ejemplo, por existir un procedimiento judicial en curso o por llevar más de cinco años impagadas), pero que se deben seguir declarando, obligatoriamente, a la CIR.

En la Memoria de la Central de Información de RiesgosAbre en ventana nueva, tienes más información al respecto en el recuadro 3.1 de la página 74.

 

Y recuerda, la CIRAbre en ventana nueva no es un fichero de morosos.

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